Shalimar es una antigua historia de amor reinterpretada en un perfume gracias al genio de Guerlain. Clásica fragancia oriental, Shalimar es la joya de la corona de Guerlain y sigue emocionando después de casi un siglo.

La historia de Shalimar

Cuenta la leyenda que el emperador mogol de la India, Shah Jahan, estaba locamente enamorado de una mujer con la que acabaría siendo su esposa. A ella le llamó Mumtaz Mahal, la elegida del palacio”. Esta bella mujer se convirtió en su esposa favorita y madre de todos sus hijos. A la muerte de ella construyó un enorme mausoleo en su honor: el conocido como Taj-Mahal, una de las maravillas de la India. En vida de Mumtaz Mahal el emperador también le dedicó unos hermosos jardines que llevaban el nombre de Shalimar. Aunque no se conoce exactamente el significado de esta palabra de origen persa, se suele traducir por “templo de amor” o “luz de luna”. Jacques Guerlain capturó toda la magia de esta historia de amor para bautizar su creación en 1925. Al parecer el perfume nació casualmente cuando el fundador de la firma estaba experimentando con el compuesto vainillin (el olor a vainilla de los perfumes modernos, aunque muy innovador para la época), y lo mezcló con la fragancia Jicky obteniendo un resultado muy especial.

¿A qué huele?

La partida fresca y cítrica no vaticina lo que vendrá después. La bergamota, limón y otras notas hespérides se funden sobre una tonalidad amaderada, con una dualidad entre ácida y algo más dulce que puede resultar algo chocante. Aunque Shalimar no se define por ser un perfume floral, en el corazón incluye notas de rosa, jazmín e iris, una tríada potente, femenina y empolvada que se acompaña de la nota terrosa de pachuli. Sin duda toda la magia de Shalimar llega en su última fase. Después de evaporarse la salida astringente y calmado el ramillete de flores empieza a latir un acorde de vainilla, mirra (opoponax), haba tonka, almizcle de civeta, incienso, madera de sándalo y cuero. Una combinación ahumada y “sucia” a flor de piel, características que le dan todo su encanto. Shalimar no es un perfume fácil e inmediato. Como todas las fragancias clásicas, se construye lentamente y tarda un tiempo en conquistarnos pero cuando lo hace, se vuelve un aroma increíble. El concepto de oriental se lleva a un nuevo extremo con la poderosa concentración de vainilla, que sin embargo no llega a dar una impresión exagerada de dulce de pastelería. Es más bien una evocación de Oriente y sus misterios. A pesar de ser un perfume casi centenario Shalimar sigue siendo un perfume actual. Sin duda un clásico, si no el más clásico, de la perfumería. Quizás haya perdido con el tiempo su faceta sexy, y haya ganado con los años su propuesta en elegancia y dulzura. Shalimar es la madre de todos los perfumes gourmand que están tan de moda hoy en día: como el Candy Kiss o el Angel de Thierry Mugler.

Frasco

frasco shalimar Guerlain Mientras un frasco con la fórmula original se conserva bajo llave en la casa Guerlain, el que encontramos en las tiendas es una reformulación muy digna que pretende conservar el espíritu de la fragancia. Shalimar funciona mejor para épocas invernales y es un gran perfume de noche, perdiéndose un poco su efecto si se usa para diario. El frasco-urna que Raymond Guerlain diseñara para el perfume de 1925 en cristal Baccarat se ha adaptado a los frascos en vidrio que actualmente están disponibles de Shalimar. De formas elegantes y barrocas, su transparencia deja ver el característico color dorado de la fragancia, mientras el tapón destaca con su forma de palma y el color azul lapislázuli sobre el que se coloca en letras doradas un “Guerlain Paris”.

Versiones

Shalimar está disponible en gran cantidad de formatos y distintas versiones. La clásica eau de parfum tiene tamaños de 30, 50 y 90 ml. El extracto de perfume es un pequeño frasco de 7,5, 15 y 30 ml. También existe la eau de toilette en formato de 30, 50 y 90 ml. Como es habitual, Guerlain ofrece esta fragancia en sus frascos de abejas doradas y blancas. También hay una extensa línea de baño que incluye desodorantes, gel de ducha, jabón y loción y crema corporal. De los flankers modernos de Shalimar tenemos varias opciones disponibles. Eau de Shalimar eau de toilette (2008) moderniza la fórmula, despejando muchos de sus ingredientes originales para convertirla en una fragancia más airosa. Otra gran versión de este perfume legendario es Shalimar Ode à la vainille (2010) como su nombre indica pone acento especial en la nota de vainilla usando dos tipos: la de Madagascar y la de Mayotte, y creando un aura más cremosa. Por último en 2014 aparece Shalimar Souffle de parfum, que se aleja de la composición tradicional utilizando el absoluto de flor de azahar y almizcle blanco. Con el mismo mimo con el que se filma una película, así nos presenta Guerlain el más reciente anuncio de Shalimar, que nos transporta directamente al legendario amor de Shah Jahan y su princesa india, interpretada por Natalia Vodianova. ¿Y vosotros qué opinais de Shalimar de Guerlain? ¿Os dejais llevar por esta historia de amor?
Shalimar Guerlain: un perfume de leyenda

Año de lanzamiento: 1925

Familia olfativa: Oriental Especiado

Perfumista: Jacques Guerlain

Notas de salida: cítricos y madera de cedro

Notas de corazón: Iris, pachulí, jazmín, rosa y vétiver

Notas de fondo: incienso, mirra, almizcle, vainilla, cuero y sándalo

Personalidad: seductor, elegante e intenso

Perfume Precio:75 € aprox. (por 30ml)

Aprobación de consumidores8.1
Perdurabilidad en la piel8.6
Proyección (rastro)7.6
Frasco8.6
8.2Nota Final

Artículos Relacionados

Hacer Comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.